«El orden hoy tiene mucha cuerda. Y no solo por el orden en seguridad o en las cuentas fiscales, sino también por algo más de fondo: la sensación de que hacía falta que llegara algo de sobriedad», enfatiza.
«El orden hoy tiene mucha cuerda. Y no solo por el orden en seguridad o en las cuentas fiscales, sino también por algo más de fondo: la sensación de que hacía falta que llegara algo de sobriedad», enfatiza.
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